Día de extranjera


23 de Abril de 2010

Hoy he reivindicado mi “Yo” extranjero. Porque en la India no saben de españoles, alemanes, australianos o americanos; aquí o eres indio o eres extranjero.

Y como hace tanto calor y Mamá me trajo las últimas tendencias en moda, yo me he puesto mi mono-short denim de Mango y mis sandalias rollo “El diario de Noa” de Promod y me he echado a la calle. Los primeros 5 minutos sobre la pikie me he sentido un poco desnuda, que aquí lo de enseñar pierna no es lo normal, los minutos siguientes me he sentido pegajosa (cuando el bronceador ha empezado a derretirse entre mis muslos y el asiento de la pinkie, que ha quedado lleno de churretes blancos), y cuando he llegado a KP me he sentido totalmente integrada. He dejado a Rohit en el Taj, que tenía que recoger su carta de empleo y pasar el reconocimiento médico antes de incorporarse, y he seguido camino a Solaris, la burbuja extranjera por excelencia donde cada fin de semana todos los alemanes (empleados de BMW y Volkswagen) y demás turistas exponemos nuestras blancas pieles al sol mientras pedimos un cocktail tras otro y nos damos algún chapuzón cuando el calor aprieta. Los alemanes siempre acaban quemados.

Y hoy somos solo Eva y yo, porque es su cumple, así que lo celebramos tomándonos el día con calma. Por la tarde a mí se me ocurre la brillante idea de ir a ver si encontramos el almacén de telas recomendado por Roeland, en el que venden saris de seda de segunda mano a precio de risa. El lugar, según he oído es algo así como un garaje lleno de fardos de saris, en una calle muy difícil de encontrar, pero yo tengo el teléfono de la dueña y algo así como un plano, así que me aventuro.

Y lo encontramos, llegamos al punto de referencia del mapa, pero allí solo hay un callejón por el que ni siquiera cabe la pinkie, así que la tengo que dejar allí abandonada. Y entramos en el callejón, que es como entrar en otra India alternativa, llena de minicasitas desiguales, mujeres charlando y pelando cebollas en la entrada de su casa, y niños semidesnudos que nunca han visto a nadie tan blanco como nosotras (aparte de Roeland). Y yo con mis shorts y mis sandalias francesas…

El sitio es un cuartucho en el que cabe medio coche, pero tiene más fardos de los que me imaginaba. Y más polvo del que nadie se pueda imaginar. Pero las sedas merecen la pena. Son todo saris de las mujeres rajastaníes de clase alta, que usan para bodas u ocasiones especiales y luego se cansan y se deshacen de ellos. Yo me llevo 9 saris y 3 dupattas, porque no puedo cargar con más, que estoy a 25 km de casa.

Cena de cumpleaños en Malaka Spice, como siempre todo buenísimo. Y vuelta a casa pronto, que dice Rohit que tan sexy no puedo ir en la moto muy tarde. A ver si le doy un agua a las adquisiciones del día.

P.S. Feliz cumple a mi primisisisima. Feliz Sant Jordi a los catalans, y feliz día del libro al resto.

Anuncios

3 comentarios to “Día de extranjera”

  1. asun Says:

    Esas piernas son un peligro,……en la India y en cualquier sitio. Besitos

  2. Reyes Says:

    Pero que monísima estas de Europea y de India y de lo que te pongas!

  3. KEKA Says:

    ¡¡¡¡¡Bonitas piernas sobrina¡¡¡¡¡

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: