Holi


Holi es el festival de la primavera, y dura dos días. Cada parte del país tiene su propia leyenda que cuenta el origen, pero yo me quedo con estas dos:

Prahlada era el hijo del rey de los demonios, pero era un fiel devoto de Vishnu, lo que a su padre no le hacía mucha gracia. Tras varios intentos fallidos de acabar con su hijo, le pidió ayuda a su hija Holika, quien era inmune al fuego. Holika cogió a Prahlada en brazos mientras su padre les prendía fuego, pero la que acabó chamuscada fue ella. Desde entonces la noche de Holi se encienden hogueras en cada rincón de la India para quemar lo malo y empezar bien la primavera.

La segunda historia es mucho mejor, será porque me siento aludida. Lord Krishna estaba muy enamorado de Radha, pero un día se quejó a su madre porque esta tenía la piel mucho más clara que él, así que se veía diferente. La madre, para que su hijo estuviera contento, aplicó colores en la piel de Radha para hacerla más oscura.

Y luego está el razonamiento medicinal: En primavera se cogen muchas enfermedades, así que los polvos que lanzan tienen propiedades protectoras para el organismo. Esto lo completan con un batido de hierbas, cannabis incluido, para reanimar tus defensas. El actimel aquí no lo conocen.

Y tras tanta historia, esto es lo que pasa en realidad:

A las ocho de la mañana toda mi urbanización comienza una guerra de colores abajo, ambientada con cánticos típicos a un volumen insufrible.

Yo me pongo la ropa más vieja que encuentro y atravieso el portal corriendo hasta la pinkie, ante la atenta mirada de todos mis vecinos, que no saben si arremeter contra la extranjera o seguir lanzándose colores entre ellos.

Por fin llego a Omega, donde Nivedita me está esperando para cubrirme con aceite de coco. Brazos, piernas, cuello y por supuesto la cara. El pelo es lo más importante, que no quede un mechón sin empapar.

Cuando ya estamos todos bien brillantes, compramos los colores, que son polvos químicos (el rollo ayurvédico no es tan divertido) y llegamos a Spacia.  Empieza la acción; coges el polvo a puñados, añades algo de agua, y se lo restriegas en la cara o cualquier otra parte del cuerpo al que más cerca tengas, deseándoles Happy Holi!

Cuando a ninguno nos queda un centímetro cuadrado de piel o ropa limpio, alguien decide abrir la manguera de la urbanización para aclararnos un poco. Ja! El polvo mezclado con tanta agua se convierte en un barrillo de colores que no hay cómo quitarse de encima. Los colores se te meten en los ojos, en la boca, orejas… Y así hasta que se acaban los polvitos mágicos.

Después todos a las motos y a continuar la fiesta en Pancard Club, un resort en la colina que se dedica básicamente a organizar fiestas. Y la de hoy no tiene desperdicio; escenario con dj’s y dancefloor bajo la lluvia artificial, porque el sol primaveral no hay forma de soportarlo en seco. Bebidas, éxitos Bollywoodienses, más colores y muchas risas.

Tras cuatro horas bajo la lluvia todos mis amigos han vuelto a su color original. Yo sigo morada.

2 comentarios to “Holi”

  1. Rafael Says:

    lord krishna? jajaja qué excelente!

  2. reyes Says:

    Aqui ,se queman fallas en la calle y se recibe asi a la primavera,al final existen muchas similitudes, lo mejor, es que llega la primavera !!!!!!!!!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: