Sol, fish y alcohol


20 de Febrero de 2010

Los niños me cuidan bien. Antes del viaje me preguntaron si no era un problema ser la única fémina del grupo, pero más que un problema está siendo un valor añadido. Me llevan a desayunar cosas dulces, inspeccionan el toilet en cada lugar que lo necesito para garantizar mi supervivencia, me protegen del sol, se aseguran de que beba suficiente agua, y buscan las zonas más tranquilas de playa para evitar que el resto de indios me observen y se hagan fotos a mi lado.

Por la mañana nos hemos dado el primer baño, y a continuación hemos recorrido las playas del norte de Goa, bajando hasta la capital. Mucho fish-curry-rice y muchas gambas. Y si a Mahabaleshwar fuimos “a descansar y a comer”, aquí hemos venido a disfrutar y a beber. Porque los impuestos para el alcohol en Goa son distintos, así que para qué beber Bisleri cuando puedes beber Kingfisher?

Atardecer en el océano Índico, con una temperatura ideal y jugando como pececillos.

Y por la noche al Ingo’s Saturday Night Market, que es como Disneyland para los hippies. Esto no es un mercadillo tal cual lo conocemos, es todo un recinto organizado con parking y cinco entradas con sus respectivos arcos de seguridad, puestos con todo tipo de pongos y artículos inútiles (todos de diseño y monísimos), escenario principal con actuaciones de hippies escupefuegos y trotamúsicos vestidos de elfos, dos discotecas al aire libre con cocktails al mismo precio que en los hoteles Taj, y pasillo de gastronomía internacional dónde puedes tomar desde fuet de Casa Tarradellas hasta pisco peruano pasando por quiche francés y burritos mexicanos. Si te da el puntazo te pasas por la zona más mística y te leen la mano, las cartas, la bola de cristal, los posos del té o cualquier parte de tu cuerpo, previo pago de su importe. Todo ello aderezado con drogas y  extranjeros, porque por primera vez, en tal multitud, no hay mayoría de indios, es la mayor concentración de extranjeros que he visto en mi vida.

Y mis amigos me preguntan, esta gente qué hace con su vida? Y eso me pregunto yo! Supongo que la mayoría trabajaron un tiempo, se compraron un billete y se dedicaron a torrarse al sol y vivir de lo que sacan vendiendo artesanía, que por otra parte, menudos precios! Uno de los puestos parece una boutique de John Galliano… y lo cobran como tal, solo que no aceptan Visa.

En cualquier caso, estos no son hippies guarretes, aquí todos son pijipies, compitiendo a ver quien habla con más acento happy-cool. En serio, son una especie aparte, no se ha visto tanto estilo junto ni en la Paris Fashion Week. Unas parecen damiselas en apuros de la edad media, otros elfos recién salidos de un cuento, hadas que parece que vayan a volar en cualquier momento, exmodelos que combinan botas de mosquetero (a 35 grados) con bikinis de ganchillo y pañuelos de seda, …

Es una burbuja dentro de Goa, que por sí es otra burbuja dentro de India. Curioso.

Salimos de la burbuja y volvemos a cenar a la playa. Más pescado, más arroz, más gambas. Más Kingfisher.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: